Época de celebración



La navidad no tiene el mismo significado para todos claro está, algunos se van a las bases de una época pagana, a otros le da lo mismo. Sin embargo, para mí la navidad sin importar cuando históricamente haya sido, significa la época más hermosa. El verdadero significado lo trae el hecho de que el regalo verdadero de la navidad para mí es el nacimiento de nuestro salvador Jesucristo. Pudiéramos recibir miles de regalos en esta época, podríamos compartir con nuestros seres amados, pero nada se va a comparar con el regalo de vida que nos dio Dios a través del sacrificio vicario de Cristo.

Cuando el ser humano ya no tenía esperanzas, Cristo entregó su vida para que el pecado del mundo no nos separara eternamente de Dios. Nos reconcilió con Dios e hizo de nosotros nuevas criaturas. Sin importar lo que pudiéramos hacer, éramos incapaces de encontrar una forma de alcanzar a Dios, pero la cruz nos abrió el camino para que a través de Cristo y sólo de Él, encontráramos la única forma de ser lavados, perdonados y redimidos para nuevamente tener comunión con el Padre.

Tal vez esta época pueda ser de dolor para algunos que han perdido seres amados en estos días, más sin embargo no has perdido la esperanza de ser salvo. Cristo nos brinda ese privilegio a través de su sangre. Es más, no estás solo, aunque físicamente no haya nadie a tu lado. La promesa de Cristo es una de una nueva vida a su lado por toda la eternidad.

Así que esta época es una de celebrar la vida, celebrar nuevas oportunidades, celebrar juntos amándonos. Es un tiempo de júbilo, de levantarse nuevamente, de saber que, aunque pasamos tiempos difíciles, en Cristo podemos ser nuevamente fuertes. Su amor busca unir corazones, sanar heridas, hacerle ver a la humanidad que es necesario su amor, su paz, sus caminos. No sé que te recuerda la navidad, pero te invito a mirar al cielo y ver que las bendiciones de Dios aún son infinitas para ti. Tienes mucho que celebrar, porque celebramos no por lo que ya no tenemos, si no por lo que aún sí. Incluso, hay cosas que perdemos que nos fueron quitadas porque no eran lo mejor para nosotros, así que celebremos en todo tiempo.

En este tiempo, regalemos ese amor de Cristo que nos ha hecho tener nuevas esperanzas. Ningún hombre en Este mundo podrá darnos las esperanzas que nos trae Cristo, así que regalemos esperanzas, regalemos a Cristo.

60 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo